lunes, junio 01, 2009

EL OADA Y LA COMUNIDAD ATEA MEXICANA VS. VINCENT NICHOLS Y CORMAC MURPHY- O’CONNOR


 

cerebro2.jpgVincent Nichols acaba de ser nombrado Gran Chamán Arzobispo de Westminster, o, lo que es lo mismo, líder de los católicos en Inglaterra y Gales. Durante la ceremonia de instalación, su predecesor, el cardenal Murphy-O’Connor, describió la carencia de fe como "el mayor de los males" -mayor incluso que el "pecado" mismo-, y culpó al ateísmo de cuanta guerra y destrucción han asolado a la humanidad. El recién mitrado, por su parte, defendió en una larguísima homilía el "bien" de la fe frente a la "insidia" del laicismo, afirmando, entre otras simplezas, que la oposición entre fe y razón impide la "búsqueda de la verdad", y que los laicistas como Richard Dawkins, en su empeño por difamar a la religión, alientan la intolerancia, porque "la fe no puede ser un fenómeno privado".


En suma, el nuevo Arzobispo arremetió contra el laicismo y el ateísmo, advirtiendo que suponen una amenaza que está socavando los fundamentos de la sociedad británica. Fue aplaudido con entusiasmo por el rebaño asistente, atemorizado por tan apocalíptico sermón, que describía a la minoría católica cercada -por el mismo demonio- en un país crecientemente secularizado, pero que insinuaba a la vez la necesidad de un "diálogo respetuoso", "por encima de superficialidades y eslóganes".


La omisión por parte del nuevo Arzobispo de cualquier referencia a los abusos perpetrados por el clero irlandés durante más de treinta años, un mal "endémico" que afectó a unos 35.000 menores, parece formar parte de las "superficialidades" aludidas. Nichols pretende quizá un "diálogo" en las alturas de la metafísica, donde la "razón" religiosa pueda lidiar en igualdad de condiciones con la ciencia, la lógica y la observación, y presentarse como un factor de estabilidad e integración social. Pero se cuela así una petición de principio inviable: que se obvie el papel histórico de la corporación criminal romana. El Arzobispo tuvo incluso la arrogancia de presentar como "valientes" a los abusadores confesos, en unas declaraciones previas a la ceremonia de instalación.

Hacemos nuestra la descripción que hace Dawkins de la teología cristiana como una construcción mental vacía de contenidos reales. Y añadimos la constatación de que el discurso alienado de ambos pájaros constituye un alegato por la teocracia y una amenaza a la libertad de pensamiento. La superstición mágico-religiosa está ganando terreno, y esas llamadas al "diálogo" -revestidas de milenarismo neogótico- resuenan como silbidos de serpiente. Vincent Nichols y Cormac Murphy-O'Connor se han sumado a nuestra galería de fanáticos perseguidores; de nuevo, se comprueba la intención difamadora de la jerarquía católica y su estrategia de criminalizar a quienes no compartimos sus mitológicas fantasías.
 Les pedimos, por ello, una retractación pública. Claro, sólo en nuestra imaginación, ya que la iglesia jamás pedirá disculpas por todas sus atrocidades y crímenes en contra de la Humanidad.


Fuentes:

Archbishop of Westminster attacks atheism but says nothing on child abuse. Times On Line, May 22 2009.

New Archbishop of Westminster Vincent Nichols attacks secularists. Telegraph, May 22, 2009.

El arzobispo de Westminster alaba el "coraje" de los curas pederastas confesos. Info Lliteras, 22 de Mayo de 2009.

OADA (Observatorio Anti-Difamación Atea) http://defensa-atea.blogspot.com/

El Último Testamento: www.hugoharrell.blogspot.com

miércoles, julio 04, 2007

Que los mártires demuestran la verdad de una causa es una creencia tan falsa, que me inclino a creer que jamás mártir alguno ha tenido que ver con la verdad [...] Los martirios han sido una gran desgracia en la historia, pues seducían [...] Sin embargo, la sangre es el peor testigo de la verdad.
Friedrich Nietzsche

miércoles, abril 25, 2007

YA BASTA DE ESTUPIDECES (RETO PUBLICO A PROVIDA)


He recibido, como todos los que nos hemos promulgado a favor de la despenalización del aborto (abortistas), múltiples amenazas de tipos y tipas que, según ellos están a favor de “la vida”. (providas).
Es evidente que ninguno de estos idiotas jamás ha tenido que vivir la experiencia que viven miles de mujeres en nuestro país cuando deben elegir entre interrumpir o no un embarazo no deseado. (Yo tampoco la he vivido ni la viviré por ser hombre y por eso prefiero no opinar y dejar que sea la mujer la que libremente decida sobre su cuerpo).
Y como no se trata de “convencerlos” de nuestro punto de vista, bastará con retarlos públicamente a que tomen las acciones reales para manifestarse en contra de esta reforma de ley.
A todos esos sujetos que se manifiestan en las calles y demás espacios, los retamos a que para demostrarnos a los “abortistas” que estamos equivocados, tomen las siguientes acciones para que aprendamos el “valor de la vida” así como ellos tanto pregonan.
Para este punto tomaremos en cuenta 3 acciones de comienzo:
1. Todos los providas que estén en posibilidades de calificar según los estándares y regulaciones oficiales, deberán adoptar legalmente a un niño de los miles que hay en todo el país, para que entendamos por fin el valor de la vida y el compromiso que tienen con “Dios misericordioso”.
2. Todos los providas que tengan empresas deberán comprometerse a no hacer diferencias entre mujeres embarazadas y no embarazadas, no podrán despedir a las que se encuentran en gestación y contratarán sin exigir la prueba de embarazo (que por cierto es ilegal solicitarla como condicionante de contratación).
3. Todos los providas que por sus “calenturas” embaracen a cualquier novia o amante, deberán hacerse responsables de por lo menos la manutención económica del menor que nazca de tales acciones.

Como ven es fácil callarnos la boca a los abortistas. Personalmente me comprometo a disculparme públicamente de todo lo que diga, dedicar el 20% del total de mi tiempo al trabajo en la comunidad eclesiástica. No puedo decir que me haré creyente porque nadie me lo creería, (aunque entiendo que no es requisito creer de verdad para estar dándome golpes de pecho) pero como quiero ser honesto, mejor no me comprometo a eso. Pero si a apoyar las acciones que se tomen para que las mujeres prefieran dar en adopción a los hijos no deseados a que los aborten.
Todos los niños que se encuentran en posibilidades de ser adoptados en nuestro país, los están esperando con los brazos abiertos. De hecho, si los providas de verdad lo hicieran tendrían que pelear por uno de estos niños como entre 40 y 45 familias por niño. Es decir, que la población de hipócritas en México es mucho mayor que la de niños huérfanos. Así que considero no estar pidiendo nada fuera de la realidad.
Ahora si providas a trabajar, denos una lección de vida y enséñenos a los abortistas que somos lo peor en este planeta por estar a favor de la muerte.

Hugo Harrell
P.D. Lo de la adopcion no aplica a los sacerdotes por razones obvias de seguridad para los niños.

martes, abril 10, 2007

Mi Semana Santa


Hoy tuve de nueva cuenta la oportunidad de ver, con motivo de la famosa Semana santa, la producción de quien en alguna ocasión fue mi jefe en Mad Max pero ahora en su versión de su película “La Pasión de Cristo” y no deja de sorprenderme cada vez más. Ya en alguna ocasión hice el comentario acerca de lo que sucedía aquí en Tijuana acerca de las películas, ya que independientemente de la “libertad” de culto que supuestamente tenemos en México según nuestra sagrada Constitución, la verdad es que existen contradicciones importantes en la conducta general de la población tijuanense.

Por un lado hace tiempo, cuando se estrenó la película de “El Crimen del Padre Amaro” tomaron tantas acciones para no permitir que se exhibiera con libertad en las salas de cine locales que incluso a su servidor que hoy tengo más de 40 años, en aquel tiempo insistieron que les mostrara una identificación oficial para poder ingresar a la sala, y no creo que haya sido por mi aspecto juvenil. En Cinepolis colocaron a 4 empleados en la entrada de cada sala para verificar que los que adquirieron sus boletos en las taquillas fueran efectivamente los que ingresaban a las salas, e incluso ahí, muchas veces volvieron a solicitar la credencial del IFE para asegurarse de la edad de las personas, creo que fueron mucho más estrictos en Cinepolis que las mismísimas autoridades en el aeropuerto de Los Ángeles después de los atentados del 11 de septiembre.

Pero lo curioso y paradójico es que finalmente la película no mostraba nada que pudiera provocar daños cerebrales a los que ya venían en una condición similar previa. Y no lo digo por nada en especial, pero me tocó ese día que asistí una comitiva bastante numerosa de representantes del clero local en sus coloridos atuendos, quienes casi al punto del vomito se retiraron antes de finalizar la sacrílega función, me imagino que para que sus votos de “castidad” no se vieran fuertemente maltrataos por aquella exhibición de “pornografía cinematográfica” según sus débiles mentes.

Lo curioso es que cuando le toca el turno a la Pasión de Cristo, no sólo no revisaron la clasificación, sino que además asistieron bebes a la función y muchos niños, casi como el estreno del hombre araña, y es ahí donde me perdí, y perdón que me vea tan confundido pero quiere decir que ¿la sexualidad es más escandalosa y violenta que la cantidad de colorante artificial que derramo el actor en la cinta de la pasión de cristo?

No estamos aquí para discutir la “existencia” o falsedad de Dios, ese tema, incluso para mis amigos de la FIDA que tanto me animan, debe ser ya totalmente infructuoso, ya que parafraseando a los creyentes, les puedo decir que: “no se deben dar perlas a los cerdos” así que el conocimiento, la libertad y la realidad son perlas; y discutir este asunto que ha costado tantas vidas a lo largo de la historia, no se va a solucionar en un Blog personal, ni es la intención tampoco, así que no se pongan frenéticos queridos amigos creyentes, no pasa nada, ahí esta su creencia intacta, ya nos veremos el día del juicio final cuando todas las plagas de la Apocalipsis y los miles de relámpagos caigan sobre mi por blasfemo. :)

También hablé ya de lo que sucedió con la película de Apocalypto, donde mi compadre Gibson perdió con mis compatriotas la credibilidad ganada con la Pasión de Cristo y ahora se hunde en la incredulidad e indignación de una nación guadalupana que se vio “ofendida” por verse ante la opinión publica mundial “devaluada” por la manera en que Gibson muestra a los Mayas, que dicho sea de paso, la gran mayoría de los mexicanos no tienen la menor idea de su cultura y lo vemos en la cantidad de basura y daños que se pueden observar en las distintas y muy variadas zonas arqueológicas de aquella región del sureste mexicano. Y eso es solamente de los que han viajado para aquellas tierras, ya que la gran mayoría no sale de sus lugares de origen. Y no critico eso, ya que nuestra economía no es para menos, pero ¿cómo sentirse indignado por un lado por nuestros mayas y por otro ocupamos el lugar que ocupamos en analfabetismo mundial?

Ahora bien, en esta película, Apocalypto, hubo mucha indignación porque no se mostraron las cosas como son, se exageró en la sangre y se mal interpretó la historia, manipulándola para mostrar una imagen falsa de los hechos. A ver si entendí… ¿qué no fue exactamente lo mismo que hizo Gibson con la pasión de Cristo? Es decir: “no se mostraron las cosas como son, se exageró en la sangre y se mal interpretó la historia, manipulándola para mostrar una imagen falsa de los hechos”. Pero aquí nadie reclamó nada, nadie calculó el daño emocional de los niños que vieron aquellas escenas sangrientas y que nadie les explico que eran producto de la ficción. Por el contrario, los papas notoriamente tocados emocionalmente por las escenas que mostraban, de forma visual, lo que les meten en la cabeza en sus respectivas iglesias les decían a sus hijos,
“vistes mijito, así sufrió el señor por ti”.

Todos sabemos que la fe se nutre de la ignorancia, el miedo y la culpa, pero esto es ridículo!!! Si los adultos quieren por voluntad propia, seguir sufriendo penas ajenas y culpar su vida de pecado por las frustraciones de lo que no se han atrevido a ser o de lo que no se han atrevido a hacer para acercarse a la felicidad, es asunto suyo, pero dejen a los niños en paz por favor, ¿en verdad quieren que ellos se sientan como ustedes se sienten por dentro? Esta semana santa hagan una pausa para reflexionar, pero no por el sufrimiento y el dolor que supuestamente un tipo experimento para salvarlos (nótese que yo ya no me incluyo porque el infierno me espera con los brazos abiertos, para que se ahorren el comentario please) Sino por darles a nuestros niños la oportunidad de que ellos no vivan con los mismos miedos y frustraciones que nos inculcaron a nosotros. Ellos tienen la oportunidad de ser felices, ¿que no es lo que se supone que queremos para ellos?

La fe ciega es estúpida, si van a creer entonces crean, pero tomen lo mejor de cada creencia, por lo menos para que no se vayan a arrepentir el día de su juicio final que no tarda según esto, yo ya estoy muy cómodo esperándolo, me va a ir como en feria se supone, así que como de cualquier manera me voy a retorcer en las profundidades del averno, más vale que le siga dando vuelo a la hilacha…. Y prometo que esa misma oportunidad que tengo de ser feliz se la daré a mi hijo, que no tarda en nacer el próximo mayo, aunque nos retorzamos juntos en el infierno después, por vivir libres…
Vale la pena eso y mucho más.
Feliz semana Santa.

sábado, julio 22, 2006

Aqui en la frontera...

Existe un fenómeno sociocultural extraño que se vive únicamente en la frontera norte de nuestro país pero principalmente en la ciudad de Tijuana. Quiero comentarlo pero no con el afán de ofender sino de que muchos de sus vicios puedan ser observados y lógicamente corregidos por el bien de todos.

Tijuana o "Tijuas" es un mundo aparte, es un mundo lleno de múltiples matices que la hacen no sólo única, sino casi imposible de comprender, a menos claro, que logres vivir en ella por lo menos un año y en la mayoría de los casos, ni así. Tijuana se localiza justamente en la esquina superior izquierda de nuestro territorio, es la entrada y la salida más importante del país. Es un lugar sumergido en las más atroces contradicciones de la realidad.

Tijuana es la cuna de los deseos frustrados de los migrantes que no lograron atravesar la cortina de hierro que vigila la Guardia Nacional de los EEUU. Es un lugar donde convergen los sueños de desarrollo de muchas familias que viven en la extrema pobreza en sus lugares de origen y que de pronto se ven atrapadas en la misma miseria pero con tintes de ciudad.

Es un semillero de “wanabes” de narcotraficantes y “polleros”, que se jactan de su “hombría” a través de la ingesta del "elixir de la virilidad" o del "arponazo del engaño emocional" (alcohol y drogas). Que trabajan por temporadas en “lo que caiga” mientras alguien les pide que crucen por la línea un “paquete” que les dará unos dólares y les elevará la mínima o nula autoestima haciéndoles creer que ahora ya pertenecen a la élite de la mafia mexicana.

Que se enorgullecen de su “hombría” agrediendo, violando y humillando a sus mujeres, escuchando corridos que les llenan la cabeza de aires de conexión con el santo de los narcos: Malverde. Que no saben educar a sus crías, pero confían que sus mujeres, por obra y gracia de la virgen de Guadalupe y del espíritu santo si sabrán. Gastan en todo lo que les de status ante los demás, son capaces de hacer piñatas, quinceañeras y navidades empeñando sus escasos bienes, y ya después verán "cómo le harán" al fin que para eso Tijuas tiene la mayor cantidad de casas de empeño del país.

Una ciudad invadida por la desesperación de estar cerca de los gringos y lejos de su realidad, porque si algo tiene Tijuas aparte de polvo, vientos de Santana, drogas, violencia y narquillos, es esperanza. Esperanza de conseguir aunque sea falsa o robada, una visa que te permita cruzar al lugar donde te pagan con dólares las humillaciones y el racismo.

La palabra “realidad” en Tijuana, tiene diferentes connotaciones, aquí la gente es capáz de creer que existen muchas “realidades” y lo dicen abiertamente y sin vergüenza de cometer una atrocidad: “¿es tu realidad o de quien…?” como si la realidad fuera propensa a interpretaciones o a valoraciones de opinión.

Tijuana es el único lugar del país donde su población regional original se esconde de los que llegamos de “fuera”. Donde hay subculturas debajo de las subculturas. Donde ir al cine o a un “antro” es la mayor diversión, y al cine siempre y cuando no se exponga a sus habitantes a la exhibición de películas que agredan sus creencias religiosas. Donde te piden identificación oficial en la entrada del cine si vas a ver “El Código Davinci” pero puedes llevar bebes a “La Pasión de Cristo”. Tijuana es donde la doble moral adquiere su mayor exponente. Donde los padres golpean a sus hijas por pensar en masturbarse mientras ellos asisten a bares gay; bares donde antes de preguntarse como se llaman se saludan por felación. Donde el ser “gandalla” es sinónimo de hombría. Donde ser violento y agresivo, escuchar música norteña a todo volumen, tener pistola y aguantar pistenado son atributos de los hombres más deseados por sus mujeres. Donde la vía rápida sirve para ir a exceso de velocidad porque creen que es para ir “rápido” en lugar de considerarla así porque no tiene semáforos. Donde acusan a las victimas de violación de haber provocado al agresor al no haber sido “vírgenes” en el momento de la agresión. Donde cierran bares gay por estar cerca de sus iglesias. Donde corren a maestros de las universidades por recomendar libros que no autoriza la iglesia. Donde las altos jerarcas eclesiásticos revisan lo programas de educación laica y gratuita. Donde se amenaza con infierno a las niñas que pretenden interrumpir un embarazo no deseado producto de una violación. Donde la píldora del día siguiente se considera antimoral. Y así sucesivamente…por sólo mencionar unos poco detalles.

Tijuana es todo esto y más, pero una de sus mayores peculiaridades esta en su gente, la gran cantidad de personas que la toman como el 2º sueño americano, una especie de premio de consolación para los que no logaron “cruzar” y no quieren o no pueden regresar a su tierra. Un lugar del que muchos nos quejamos, pero del que pocos podemos escapar. Donde si tu intención es crecer y establecerte aquí se verá enrarecida por los aires de inseguridad total; y no porque sea el único lugar de la república donde haya inseguridad, pero si porque aquí no hay limites, no hay áreas ni zonas más o menos vulnerables, aquí todo es igual, corres el mismo peligro desde las zonas residenciales más exclusivas y vigiladas, hasta las colonias y asentamientos más populares y humildes.

Toda Tijuana es una gran colonia atrapada en la ignorancia, los ricos con su falsa moral y excesos; y los pobres con sus sueños de alcanzar riqueza que para ellos es únicamente tener más dinero a costo de lo que sea.

Pero no todo es así en Tijuas, aquí puedes conocer también personas muy interesantes. El nacido en Tijuana, hijo de padres nacidos en Tijuana es buena persona. No sufre con lo que le rodea a menos que tenga que ir por alguna razón inevitable más allá de Otay. Porque todo lo que esté a más de 5 minutos en carro de la zona del río es “hasta allá”. Crecen y se reproducen entre ellos, asisten a escuelas, colegios e iglesias muy específicos, están muy orgullosos de su ciudad, pero pasan el mayor tiempo posible en San Diego, hablan español pero sueñan en inglés. Son presa fácil del sistema económico social y cultural americano, no entienden de qué se trata exactamente pero celebran el Thanks Giving y Halloween como si fueran celebraciones nacionales.

El Tijuano típico cree que “nivel de vida” es igual que la “capacidad de consumo” su vida está rodeada de marcas comerciales, de status y de apariencias. Suelen vivir en la discrepancia entre seguir siendo católicos o convertirse al cristianismo que finalmente les ofrece “mayores perdones” a sus faltas y pecados. Pero aparte de esto, suelen ser personas agradables. Yo mismo podría decir que una de las pocas cosas positivas que me ha dado esta tierra es precisamente haber conocido buenos amigos nativos de Tijuana.

Tijuana te prepara para la adversidad, es un campo de entrenamiento para las mayores vicisitudes de la existencia. Si logras subsistir o sobrevivir a Tijuana, haz adquirido la habilidad de hacer lo mismo en las tierras más inhóspitas del mundo.

Y si usted cree que Tijuana es una tierra de oportunidades, déjeme decirle que tiene razón. A veces es muy alto el costo, pero si hay oportunidades, talvez no sean inmediatas, ya que si uno no es nacido en la tierra de la tía Juana deberá hacer muchos meritos antes de que se le permita crecer y trabajar en algo decoroso y menos si es usted "chilango", ya que esa etiqueta no le favorecerá para nada, aunque cuando viva aquí se dará cuenta por qué y que además está puesta con justa razón.

Un último comentario, se y estoy consciente de que Tijuana no está así por casualidad. Desafortunadamente su ubicación geográfica y sus características sociales la volvieron en esto que es hoy, pero se debe a la enorme cantidad de personas que emigran de los pueblos de varios estados de la república y que en su mayoría llegan aquí con una idea un tanto distorsionada de lo que es “Trabajar para vivir” y que han vuelto a la ciudad en una colonia que, a diferencia de los que trabajan en sus estados de origen, los que llegan aquí, llegan con la intención de hacer una carrera en el narco profesional. No toda la gente de es así, pero desafortunadamente son tantos los que sí que los primeros no alcanzan ni a figurar en las estadísticas.

Tijuana tiene la desventaja de que los que estamos aquí no la vemos como una tierra para establecernos “para siempre” y los que sí son de aquí son muy pocos en cantidad, así que esa es la razón por la que la cultura no encuentra en Tijuana una plataforma de desarrollo. Algo más allá de nortec o arte kirsh no tiene fertilidad en la zona. Es un clon mal logrado de San Diego, y difícilmente se verá diferente, a menos que los que estamos aquí le tomemos tanto amor que logremos vestirla con el respeto y la admiración de una tierra que pueda algún día sobresalir en el mundo más allá de ser solamente: El lugar donde "todo se permite".

Con amor para lo que amor merece de Tijuas…

Hugo Harrell
Julio de 2006

domingo, junio 04, 2006

Cada año, miles de niñas y mujeres mexicanas quedan embarazadas como consecuencia de una violación.

Resumen de la investigación realizada por Human Rights Watch y organizaciones no gubernamentales.

Una mujer o niña es violada cada cuatro minutos en nuestro país, y esto sólo representa una mínima parte, ya que la mayoría de las violaciones no se denuncian. Tras haber sufrido una vejación traumática de su integridad física y moral, las sobrevivientes consideran que su situación personal no puede empeorar más. Entonces algunas de ellas descubren que están embarazadas. La legislación mexicana, al menos en la letra, adopta forzadamente la única respuesta humanitaria posible ante tal situación: autoriza el acceso al aborto legal luego de ocurrida la violación. Para muchas sobrevivientes de violaciones, sin embargo, el acceso efectivo a procedimientos seguros de aborto se vuelve virtualmente imposible como resultado de la existencia de un laberinto de obstáculos administrativos que aparecen principalmente por la negligencia y obstrucción de las autoridades oficiales, la derecha conservadora y la impune y sucia manipulación de los medios eclesiásticos.

En el centro de esta cuestión se encuentra el fracaso generalizado del sistema judicial mexicano para aportar soluciones válidas a la acuciante situación de violencia doméstica y sexual, incluidos el incesto y la violación marital, existente en el país. Muchas de las niñas y mujeres entrevistadas por Human Rights Watch ni siquiera intentaron denunciar el abuso del que fueron víctimas a sabiendas de la impunidad de la que gozan los actos de violación dentro del sistema judicial. A menudo las mujeres entrevistadas habían sufrido en carne propia la indiferencia y el maltrato propinado por los agentes del Ministerio Público y el personal del sistema de salud pública. En su desesperación, muchas mujeres embarazadas que han sido víctimas de violación abandonan el intento de transitar los canales legales y optan, en cambio, por someterse a abortos clandestinos.

Como se ha demostrado en innumerables estudios, estos abortos clandestinos resultan mucho más riesgosos que los procedimientos regulados por la ley en los países donde el aborto no es un delito. Como resultado, muchas mujeres y niñas mueren. Otras sufren lesiones graves producto de abortos realizados en condiciones de inseguridad: infecciones, perforaciones uterinas, enfermedad pélvica inflamatoria, hemorragias y otras lesiones en sus órganos internos.
En muchos estados del país, el marco legal mexicano para el tratamiento de la violencia sexual y doméstica resulta altamente deficiente. En siete de ellos no se penaliza la violencia doméstica de manera específica, mientras que en diecisiete sólo se sanciona la violencia “reiterada” en la familia. En trece estados, las relaciones sexuales con una menor seducida (estupro) sólo son consideradas delito si el o la menor era “casta” u “honesta” al momento de la violación, mientras que en once estados el estupro no se penaliza si el responsable del crimen posteriormente contrae matrimonio con la víctima menor de edad. El incesto es definido como una relación sexual “consensual” entre padres e hijos o entre hermanos. Dado que, de acuerdo con esta definición, el incesto es un delito contra la familia y no contra la integridad física del niño o la niña, las víctimas de incesto menores de edad son sancionadas del mismo modo que sus padres o hermanos mayores. Asimismo, a las víctimas de incesto y estupro que se encuentran embarazadas también les está vedado por ley el derecho al aborto legal.

La criminalización de la conducta sexual de los niños (aun cuando fueren víctimas de abuso) es aún más preocupante debido a la temprana edad de consentimiento generalmente aceptada en México. En dos jurisdicciones se considera que los niños son capaces de consentir a mantener relaciones sexuales una vez alcanzada la pubertad, sin que se especifique edad alguna. En veintiuna de las treinta y dos jurisdicciones de México se presume que los niños son capaces de consentir a mantener relaciones sexuales a la edad de doce años; en una de ellas a los trece; en siete a los catorce y en una a los quince años de edad.

Pero ni siquiera las inadecuadas garantías existentes son implementadas de manera apropiada. La policía, los agentes del Ministerio Público, los funcionarios del sector salud y la iglesia, tratan a muchas de las víctimas de violación de manera ligera e irrespetuosa, regularmente acusando a las niñas y mujeres de haber inventado o provocado el episodio de violación.

Las agencias del Ministerio Público especializadas en violencia sexual, allí donde existen, son en la práctica el único sitio al que pueden acudir las víctimas de violación para denunciar la agresión que han sufrido, lo que dificulta aún más el acceso a la justicia de las víctimas que residen en zonas alejadas. Muchas de las víctimas de violencia temen sufrir represalias de parte del agresor, especialmente si se trata de un miembro de su familia. En consecuencia, la vasta mayoría de las víctimas de violación no presentan cargos. Las estimaciones más generosas indican que un 10 por ciento de las víctimas de violación presentan denuncias formales. Es muy probable que la proporción real sea mucho menor.

A aquellas víctimas de violación que resultan embarazadas pero que no denuncian el hecho se les niega la posibilidad de recurrir a un aborto legal. En México todas las jurisdicciones tratan al aborto como un delito (y en algunos estados de hecho se encarcela a las mujeres y los médicos que recurren y practican abortos ilegales) si bien el acceso al aborto legal es considerado en todas partes como un derecho de la víctima de violación. Tan sólo tres de las treinta y dos jurisdicciones independientes de México han desarrollado lineamientos legales y administrativos detallados sobre cómo garantizar este derecho, y todas ellas exigen que las víctimas presenten la denuncia de violación como un primer paso fundamental. En las restantes veintidós jurisdicciones reina la total confusión.

Ahora bien, cuando una mujer embarazada víctima de violación o incesto efectivamente denuncia la agresión sufrida e insiste en su decisión de realizarse un aborto, se inicia una verdadera carrera de obstáculos que limita sus posibilidades materiales de acceder a un aborto legal. Los abusos más graves ocurren en las jurisdicciones que carecen de lineamientos administrativos, donde la ausencia de guías aterroriza y paraliza a los funcionarios públicos, permitiendo que los oficiales de los sectores justicia y salud se declaren incompetentes para facilitar el acceso al aborto legal.

La magnitud del horror que deben padecer las víctimas de violación en su intento de acceder a servicios de aborto legal (que incluye la humillación, la degradación y el padecimiento físico) es en lo esencial una segunda violación perpetrada tanto por el sistema de justicia como por el de salud. Algunas niñas, como Graciela Hernández, violada todas las semanas por su propio padre en diferentes cuartos de hotel durante más de un año, pierden el acceso a un aborto legal cuando los agentes del Ministerio Público deciden acusar al agresor por incesto en lugar de hacerlo por violación. Otras, como la hija de diecisiete años de edad de Marcela Gómez, que fue violada por un extraño, son enviadas de una dependencia pública a otra pues ninguna de ellas accede a autorizar el aborto. Muchas mujeres son rechazadas y enviadas de una dependencia a otra hasta que el embarazo se encuentra demasiado avanzado como para ser interrumpido de manera segura y legal. A otras se las amenaza con la cárcel si intentan obtener un aborto legal; a muchas otras se les dice, sin causa alguna, que un aborto realizado en cualquier etapa del embarazo podría terminar en su muerte, y en muchos de los casos las autoridades dan aviso ilegítimo a representantes de la iglesia y estos se encargan de llenar de miedo y culpa a las victimas y sus familias, amenazándolas con excomuniones e “infierno”.

En ciertas ocasiones los funcionarios públicos desalientan de manera agresiva la realización de un aborto por violación, aun en el caso de que se tratare de víctimas muy jóvenes. Una trabajadora social de Jalisco señaló: “Tuvimos un caso de una chica de once años que fue violada por su hermano. Sí pensó tener un aborto, pero se lo trabajamos psicológicamente y al final se quedó con el bebé. Su pequeño hijo-sobrino.” (sic)

Los lineamientos han tenido éxito en lo que respecta a brindar el debido nivel de “tranquilidad” a los funcionarios públicos del sector salud y justicia, permitiéndoles facilitar el acceso a servicios de aborto legal sin temor a padecer sanciones administrativas, tales como multas, como consecuencia de sus actos. Las autoridades públicas de dos de las jurisdicciones que cuentan con lineamientos y que fueron analizadas en la presente investigación (Morelos y el Distrito Federal) han dado muestras de una clara voluntad política para garantizar el acceso al aborto por violación.

Sin embargo, aun en aquellas jurisdicciones donde existen lineamientos se observan una serie de obstáculos graves. Los procedimientos son largos y complicados, requiriendo el examen de al menos tres agencias estatales diferentes (la Procuraduría General de
Justicia, el sector salud y los peritos forenses). A pesar de los plazos de tiempo que se deben observar para autorizar un aborto legal, los que se encuentran explícitamente estipulados en la legislación y en los lineamientos, constantemente ocurren demoras, un hecho admitido incluso por los funcionarios públicos. Algunos agentes del Ministerio Público muestran una clara falta de conocimiento de los lineamientos y particularmente de las difíciles circunstancias que enfrentan las víctima de violación: en varios casos las víctimas de violación fueron informadas que debían aguardar varias semanas para obtener una respuesta definitiva a su solicitud de autorización para realizarse un aborto legal, porque el agente del Ministerio Público asignado a su caso se encontraba de vacaciones o tenía una agenda muy ocupada. Una víctima de violación no puede darse el lujo de esperar una autorización para realizarse un aborto legal, en especial dado que en la mayoría de las jurisdicciones el período en que es lícito realizarse un aborto se encuentra restringido a los tres primeros meses de gestación.

Más alarmante aún es la continuidad del hostigamiento hacia las víctimas de violación que buscan un aborto y hacia quienes les prestan ayuda, incluso en las jurisdicciones en las que existen lineamientos sobre el acceso al aborto legal. En la Ciudad de México, un médico de un hospital público le indicó a una víctima de violación que debía traer una carroza y un ataúd para su feto abortado. En Morelos, los trabajadores sociales y consejeros legales que facilitan el acceso al aborto a las víctimas de violación a menudo reciben el apodo de “mata cigüeñas.”

Una de las razones por las cuales persiste este hostigamiento tiene que ver con el hecho de que los lineamientos administrativos de Morelos y el Distrito Federal no han sido implementados con el propósito de superar el arraigado estigma social vinculado tanto al aborto como a la violación. Algunos funcionarios han tomado medidas extremas a fin de mantener el proceso de aborto legal sumido en una virtual “clandestinidad,” tales como organizar “comandos” secretos de médicos para que realicen abortos legales en sitios donde no suelen trabajar normalmente. Estas medidas reflejan el temor, basado en la experiencia concreta, a protestas y hostigamientos de diferente índole. Sin embargo, las medidas en cuestión también contribuyen a afianzar el estigma y a mantener a las mujeres, niñas e incluso a los funcionarios públicos, en una situación de ignorancia en lo que respecta al aborto legal. Una encuesta realizada en la Ciudad de México en el año 2003 reveló que el 84 por ciento de las mujeres de bajos ingresos ignoraba que el aborto reviste carácter legal en determinadas circunstancias.

A fin de cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, México debe garantizar el aborto seguro y legal por violación desde 1990; los órganos de vigilancia de tratados de las Naciones Unidas han destacado en reiteradas ocasiones que el acceso al aborto seguro y legal puede salvar la vida de muchas mujeres y que, de acuerdo con el derecho internacional de los derechos humanos, los gobiernos deberían garantizar el acceso de las mujeres a información y servicios de aborto adecuados, hayan sido víctimas de violación o no. Estos órganos de vigilancia de tratados han destacado particularmente que el aborto debe ser legal, seguro y accesible en casos de violación o incesto y han recomendado de manera específica que se facilite el acceso al aborto en México.

Human Rights Watch exhorta al Gobierno Federal de México, así como a los gobiernos estatales, a investigar de manera activa y sancionar a los funcionarios públicos—incluidos el personal del sector de la salud pública, los agentes del Ministerio Público, la policía, y sobre todo a la intervención ilegal (no solicitada por la victima) de los representantes de la iglesia— que procedan de manera abusiva o negligente en la prestación de servicios o asesoría a las víctimas de violencia doméstica y sexual. Las conductas negligentes, que deberían ser sancionadas, incluyen el hecho de rehusarse a informar a todas las víctimas de violación acerca de la posibilidad de interrumpir legalmente un potencial embarazo. Human Rights Watch también exhorta a los gobiernos de los veintinueve estados que no poseen lineamientos específicos sobre el acceso al aborto legal a desarrollarlos de manera inmediata, e insiste en que los gobiernos de todos los estados revisen los lineamientos de manera periódica a fin de garantizar su efectividad y validez. Asimismo, todos los gobiernos estatales de México deben ofrecer capacitación adecuada y continua a sus funcionarios públicos en lo que respecta a su obligación de facilitar el acceso a información apropiada acerca del aborto legal y el acceso a servicios de aborto.

La experiencia de México pone de relieve el problema inherente a la despenalización parcial del aborto: al entregar a los médicos y agentes del Ministerio Público el poder esencial de toma de decisiones en materia de aborto por violación, los procedimientos y formalidades terminan adquiriendo más legitimidad que el derecho de la mujer a decidir voluntariamente acerca de su embarazo. Si bien el presente informe centra su atención en el acceso al aborto por violación e incesto, Human Rights Watch defiende el derecho de las mujeres a decidir de manera independiente en cuestiones relacionadas al aborto, sin la interferencia del estado o de la iglesia, en todos los casos.

Este reporte se basa en un estudio de campo realizado en México en octubre y diciembre de 2005, así como en investigaciones previas y posteriores llevadas a cabo tanto por Human Rights Watch como por grupos independientes eclécticos durante 2005 y comienzos de 2006. Human Rights Watch realizó más de 500 entrevistas a abogados, médicos, agentes del Ministerio Público, funcionarios públicos y víctimas de violación y sus familias en las regiones de Baja California Norte, Chiapas, el Distrito Federal, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nuevo León, San Luís Potosí y Yucatán.

Se entrevistaron a más de 200 médicos, trabajadores sociales y funcionarios gubernamentales. También se entrevistaron a más de 300 representantes legales de víctimas de violación, quienes aportaron documentos legales oficiales de numerosos casos sobre abortos legales, algunos de ellos concedidos y otros denegados, así como a representantes de organizaciones no-gubernamentales que suministraron testimonios de primera mano sobre diferentes casos. Todos los documentos citados en el presente informe se encuentran disponibles al público o en los archivos de Human Rights Watch, según se indique.

Si bien se investigaron docenas de casos diferentes, el presente informe se basa en gran medida en las entrevistas en profundidad que realizó Human Rights Watch a varias víctimas de violación que resultaron embarazadas como consecuencia del agravio que padecieron y a miembros de las familias de dichas víctimas, así como en transcripciones detalladas de juicios de otros cinco casos. La muestra relativamente pequeña permite ilustrar el grado de estigmatización que presenta este fenómeno: muchas mujeres y niñas que se vieron forzadas a continuar con sus embarazos no deseados luego de una violación se encontraban demasiado atemorizadas o declararon estar demasiado traumatizadas para prestar testimonio. A menos que se indique lo contrario, todos los nombres e información suministrada para la identificación de las víctimas de casos de violación y sus familias han sido modificados con la finalidad de resguardar su privacidad.

Para conocer esta investigación completa favor de solicitarla.
Lic. Hugo Harrell
hugoharrell@gmail.com

Trabajo dedicado a:
Paulina del Carmen Ramírez Jacinto
Mexicali, B.C.
Victima de la estupidez y el oscurantismo de nuestro sistema.

martes, mayo 09, 2006

Hugo Harrell (Centro de Convenciones en Acapulco)

RELATIVIDAD CONCEPTUAL

"Es una condición que consiste primordialmente en poder diferenciar, evaluar y valorar la formación objetiva de la subjetiva dentro del criterio de un individuo".
(H. Harrell 1987)


Este criterio por lo general se conforma con la acumulacióne conceptos, cuya relatividad valorativa va relacionada directamente con el momento histórico y una ubicación geográfica determinada, aparte de la influencia social y familiar. Esto quiere decir, que toda opinión vertida desde el criterio de cualquier sujeto, estará fuertemente afectada y determinada por el tiempo y el lugar en la que se emita.

En temas cargados de emociones y apasionamientos conceptuales como la sexualidad, la religión, etc. las opiniones que se presentan por parte de los sujetos, pueden en un momento dado, no representar totalmente la validez del concepto en sí, ya que éste, se verá afectado por el momento histórico en la vida de la persona que lo expresa.

Lo cual nos lleva a asegurar que, debido a que nuestra cultura no nos permite configurar nuestro criterio con base en experiencias originadas en los hechos, como encontramos en otras culturas, sino con el acumulamiento desmedido de opiniones ajenas y totalmente carentes de comprobación; no nos debe sorprender que las personas opinen algo que nunca hayan experimentado y sin embargo, lo presenten con tal seguridad que parezca originado directamente en la experiencia propia. Por tal motivo, es muy importante definir qué conceptos corresponden al criterio en sí y cuáles al pseudo-criterio.

Una de las formas más sencillas de hacer este discernimiento es observando si el concepto es etiquetado de "bueno" o "malo", como por ejemplo: "Tener relaciones sexuales antes del matrimonio es malo..." o "Llegar virgen al matrimonio es bueno..." esto indica que quienes piensen de esta forma, están etiquetando el concepto, por lo tanto su apreciación es relativa, ya que dependerá directamente de quién la presente, dónde la presente y cuándo lo haga.

Esto no quiere decir que se vayan a menospreciar los conceptos ajenos, solo se pretende unificar la metodología de apreciación, ya que sabemos que utilizando nuestro pseudo-criterio nublamos la objetividad porque carecemos de la experiencia necesaria para validarlo. No piensa de igual manera una mujer de 65 años que un joven de 14, ni un joven de 19 años que vive en Alemania pensará igual que una que viva en Puerto Rico aun cuando tengan la misma edad. Por lo mismo, una persona que apoyado en su educación piense hoy de una manera, puede o no hacerlo de la misma forma dentro de 20 años.

También con esto, lo que queremos enfatizar es que, lo que se presenta dentro de este libro no debería de ningún modo ser "etiquetado" como bueno o malo, es información y por lo tanto simplemente "es" y dependerá del lector si lo pone en duda para afianzarlo con su comprobación como un conocimiento o simplemente lo desecha por no estar de acuerdo, siempre y cuando lo haya puesto en practica primero.

Si una persona está o no de acuerdo con lo presentado no debe intentar convencer a nadie, ya que su apreciación es personal y respetable, pero de ningún modo éticamente transferible.

En cuanto a la Cultura, parece que frecuentemente olvidamos su verdadero contexto. Debemos recordar que la repetición de cualquier acontecimiento nos da como resultado una costumbre y que el conjunto de costumbres a su vez nos dan una tradición. Por lo que el agrupamiento de tradiciones que conforman la Cultura, no son definitivas con relación a los hechos que son constantemente comprobables y cuyas variables no los afectan.

Por lo que como seres pertenecientes a una determinada cultura, no debemos olvidar que podemos ajustar, incluir o definitivamente nulificar cualquier tradición que no cumpla con los requerimientos de su conceptualización: Este es, el brindar un orden social que favorezca a sus integrantes y les brinde mejor calidad de vida.

EL DUELO DE LAS IDEAS

Las etapas del duelo que describe Elizabeth Kübler-Ross, han sido también aplicadas a otras áreas del pensamiento humano. En un principio, sólo fueron tomadas en cuenta para cuestión de pérdidas humanas en personas con vínculos afectivos de primer grado o en la pérdida de objetos cuyo valor genera una fuerte sensación de desamparo o que coloca al individuo fuera de su “zona de confort”; pero en la última década, el Dr. Víctor Goldsmith, investigador de la facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, ha encontrado un patrón muy similar en cuestiones ideológicas; de tal manera que, después de varias intervenciones directas con pacientes tratados con terapia de urgencia (terapia breve) o terapia incisiva (terapia directiva), se encontró que estas personas, al tener que verse confrontadas muchas de las veces a la realidad en el origen del conflicto en el aparato psíquico, experimentaban etapas muy similares a las descritas por Kübler-Ross en cuanto a la pérdida de la seguridad por apoyarse en el exterior, ya que tanto las creencias como las ideas, por tener un origen educacional, dan la sensación al individuo de estar en esa zona de confort descrita por Goldsmith (Rev. inf. U.B.A. 1985)

Es decir, cuando una información proviene del exterior y coloca en conflicto al paciente con su propia idiosincrasia o la información recibida no cumple con las expectativas generadas por el mismo paciente, la sensación de pérdida de la zona de confort se manifiesta de igual manera como lo haría con la pérdida humana, la pérdida de una relación afectiva o la de objetos o bienes valiosos.

Por ejemplo, si una pareja asiste a terapia por una situación de infidelidad tácita, una de las partes será considerada por la otra como el “agresor”, y en contraparte, la primera se situará en el papel del “agredido”. Ahora bien, si tomamos en cuenta como ESM, que una vez que se analiza la información vertida por ambos miembros de la pareja, (de forma directa o indirecta), las dos partes poseen cierta corresponsabilidad en el origen del conflicto; el agresor por encontrarse directamente ya situado en esa misma situación de agresión, no opondrá resistencia a dicho planteamiento, ya que de antemano sabe que por sus acciones, intrínsecamente puede ser considerado como “origen” del conflicto.

Sin embargo, al plantearse que para que exista un conflicto deben forzosamente existir dos fuerzas encontradas y opuestas, por ende la parte agredida puede tener un importante porcentaje de responsabilidad en dicho conflicto, experimentará la sensación de haber salido de su zona de confort y esta idea resultará absurda puesto que ella es la persona “ofendida” y en ese momento el aceptar la corresponsabilidad no aliviará dicha ofensa. Ésta entonces, se verá ahogada en un “mar de confusión” ya que ¿Cómo puede ser posible que “alguien” pueda atreverse a decir que aparte de ser agredida simultáneamente también es parte u origen de dicho problema?

Es entonces cuando sobrevienen las etapas descritas por Ross, pero aplicadas a las creencias o ideas. Primero la NEGACIÓN: “no puede ser”, “debe estar equivocado”, “está mal este tipo”, “mi pareja debe tener un acuerdo en contra mía”, “no sabe nada”, “pediré una segunda opinión” etc. Son algunos de los pensamientos que aparecen en el agredido cuando se enfrenta a la posibilidad de tener responsabilidad en el conflicto. Consecutivamente aparece la NEGOCIACIÓN. Aquí, si bien no se trata de una pérdida irremediable como en el caso de una muerte, porque cuando una pareja asiste a terapia, regularmente siente que puede haber esperanza de salvación vincular, (por lo menos de una de las partes); entonces, no se da la opción de “negociar” con alguna entidad divina, sino que en esta etapa, el paciente ofendido, pretende buscar una salida con alguna información que desmienta la primera, desmesuradamente tratará de encontrar, información u opiniones contrarias para sentir alivio e intentar regresar a su zona de confort: “¿Verdad que esto está mal?” “¿Verdad que las cosas no son así?” “¿Qué crees que me dijo el psicólogo? etc.

Encontramos que el ofendido buscará a toda costa liberarse de su responsabilidad, tratando de culpar a la fuente de la información o desacreditarla. Si el paciente logra encontrar una opinión en contrario o alguna información, por minúscula que sea, que le permita no ver afectado su estado de “inocencia”, retornará al estado de confort, pero será entonces cuestión de tiempo para que la realidad haga brotar los efectos de su deliberada ignorancia y entonces caiga en la etapa de DEPRESIÓN. Es en esta fase cuando el paciente retoma la terapia o presenta una actitud menos agresiva hacia el terapista, pero sólo si lo observa de manera INTEGRADA, ya que cuando acepta esto de forma DESINTEGRADA, hace su aparición la etapa de IRA, ya sea en contra del especialista, de sí mismo, del que considera fuente del conflicto (la pareja agresora) o hacia cualquier otro punto (pueden ser los hijos en su caso)

Si el paciente no supera esta crisis ideológica y por diversas razones no se permite entrar en conflicto para encontrar una solución al origen de la consulta y permanece aferrado a su estado de confort, es decir la fase del luto desintegrado; esta persona puede permanecer ahí por largos periodos de tiempo, incluso por toda la vida. Pero si el individuo logra afrontar el luto de manera integrada, entonces puede comenzar con la etapa de la ACEPTACIÓN.

Cuando una idea contraria a nuestras propias convicciones nos coloca fuera de nuestra zona de confort, por mero mecanismo de defensa lo rechazamos involuntariamente. Por reflejo, buscamos desmentir, desacreditar o contrapolar esta información con la esperanza de que la fuente de la información esté equivocada o no tenga enteramente la razón, ya que de lo contrario tendríamos que hacernos responsables de la parte que nos corresponde y no hemos sido educados para aceptar responsabilidades y menos cuando se trata de aceptar que podemos ser parte del mismo problema que nos aqueja.

Esta situación se presenta también muy a menudo en estudiantes de Psicología o carreras afines, cuyo perfil no fue elegido adecuadamente o la preparación resulta deficiente en este sentido. Muchos estudiantes presentan este fenómeno por carecer de elementos que les permitan apoyarse en experiencias directas, o no han podido vivir una terapia personal que les permita liberar todos aquellos aspectos de su criterio que fueron impuestos y carecen de valor o aplicación en la realidad actual.

Cuando un concepto o teoría, representa para el alumno moverse o abandonar su zona de confort y al mismo tiempo lo confronta con ideas que generan cierta ansiedad, este buscará a toda costa, la manera de desacreditar la información o la experiencia, a través de las opiniones de otras personas, estos pueden ser otros maestros, directores o personas cuyos conocimientos pudieran parecer en contra de los vertidos en un principio. Esto se presenta generalmente en teorías que involucran emociones y sentimientos, ya que por lo general, estos conocimientos o experiencias se contraponen a la educación tradicional que consiste en omitir al punto máximo el contacto con la realidad, y por tratarse de creencias muy arraigadas, como en el caso de las religiones o dioses; o de ideas muy tradicionales como en el caso de la sexualidad o las relaciones interpersonales; resulta muy difícil para el alumno aceptar de manera integradora y voluntaria el nuevo conocimiento, y es posible que permanezca por mucho tiempo en estado de crisis, hasta que experimente la aplicación en la realidad de dichos conocimientos, él mismo se vea dentro de un proceso terapéutico adecuado o tome la decisión de cambiar de ejercicio profesional.




Artículo publicado por el Lic. H. Harrell y la Lic. L. Escárcega, en la Revista Mensual “Psicología Hoy” No. 327 (Págs. 23-26, 1997) editada en los talleres de impresión de la Facultad de Psicología de la UNAM en México, D.F. Se autoriza la reproducción de este artículo sólo para fines académicos.